2020 Best Empresarial Política de privacidad Política de Cookies
VISÍTANOS  VISÍTANOS  CONSÚLTANOS  CONSÚLTANOS  MÁS INFORMACIÓN  MÁS INFORMACIÓN 
El gobierno ha adoptado una serie de medidas debido al estado de alarma presentado por el COVID-19, adoptando unas prorrogas extraordinarias en la presentación del impuesto de sociedades. El Impuesto de Sociedades todavía es obligatorio presentarlo en el plazo de 25 días naturales a los 6 meses posteriores a la conclusión del periodo impositivo. Si al finalizar el plazo, las cuentas anuales no hubiesen sido aprobadas, estas se deben presentar conforme a lo que denomina cuentas anuales disponibles. Si aprobadas las cuentas anuales definitivas, el resultado del impuesto de sociedades fuera distinto a lo que se presento conforme a las mencionadas cuentas anuales disponibles se tendrá hasta el 30 de noviembre del 2020 para presentar una nueva autoliquidación. Si resultara una cantidad a pagar mayor o una cantidad a devolver menor: la autoliquidación tendrá la consideración de complementaria. Por el mayor ingreso, se devengaran intereses de demora, que se contaran, desde la finalización de presentación de la primera autoliquidación. En el caso que resultara una cantidad a pagar inferior o una cantidad a devolver mayor: la nueva autoliquidación tendrá efectos desde que se presente. En cuanto a al devengo de intereses de demora, hay 2 situaciones diferentes: 1. Si en el primera autoliquidación hubiera resultado una cantidad a ingresar y la segunda resulte una cantidad a devolver. Los intereses de demora se computarán desde la fecha en la que finalice el plazo de presentación de la primera autoliquidación hasta la fecha que se ordene la devolución. 2. Cuando la segunda declaración resulte una cantidad a pagar inferior que en la primera , o cuando la devolución sea mayor, el plazo de 6 meses que tiene la administración para efectuar la devolución se computara desde el 30 de noviembre del 2020, devengándose intereses de demora a partir de que se acabe el plazo de 6 meses. Las autoliquidaciones tanto la primera como segunda que se presenten, podrán ser objeto de comprobación y de verificación. Y cuando resulte una cantidad a pagar inferior o una cantidad a devolver mayor, no tendrá efectos prejudiciales con el contribuyente.